jueves, 22 de octubre de 2015

“Introducción al Estudio de la Química”



BENEMÉRITA UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE PUEBLA

FACULTAD DE MEDICINA

ISMAEL VÁZQUEZ ESPINOZA

PONENCIA PARA EL CONGRESO REGIONAL DE HISTORIA DE LA MEDICINA “EL LIBRO MÉDICO”

“Introducción al Estudio de la Química”


21/OCTUBRE/2015


 

INTRODUCCIÓN

Considerando la historia del libro médico, este puede remontarse tan distante como las primeras civilizaciones. Y es que la Medicina ha estado con el ser humano desde la prehistoria, en los registros de los hombres antiguos queda evidenciado que ellos practicaban alguna clase de Medicina, no como se conoce como hoy en día, sino más empírica, más técnica, y hasta mística. Con el surgimiento de la escritura en el milenio tercero antes de Cristo, todos los documentos de, o relacionados con la Medicina no se hicieron esperar. Tratados, canones y manuales de esta ciencia-arte existen, básicamente desde ese tiempo. Civilizaciones como Egipto, Babilonia, los sumerios, los pueblos cananeos, entre otros pueblos antiguos han dejado testimonio de sus prácticas médicas. A lo largo de los años de la historia de la humanidad y concretamente, la historia de la Medicina se han visto grandes cambios en la práctica, en los conocimientos y sobre todo, lo que queda evidenciado en los textos de consulta, que en resumidas palabras son la mejor fuente de consulta histórica. Al día hoy, la Medicina en todos los países del mundo (pero, no universalmente) es considerada científica. Algunos autores pueden mencionar que el carácter artístico persiste, pero no se puede negar que hoy en día la Medicina es científica. Más aún, es ciencia aplicada.

Al consultar los textos de las distintas épocas de la historia, la Medicina ha pasado por ser, mágica, mística, religiosa, al cambiar, ha sido únicamente empírica o técnica, incluyendo aún, elementos sobrenaturales, o ha sido científica, con la fuerte influencia mística, persistente de las civilizaciones antiguas. En el Renacimiento, todas las ciencias tuvieron un auge y por fin, después de siglos del Oscurantismo pudieron dar grandes avances. La Medicina no fue la excepción. Fue a partir de este punto que esta área de estudio adquirió un carácter científico que perdura hasta nuestros días, y con los años se ha ido afinando. Además, los textos fueron cada vez más abundantes y con más puntos de vista, mayor cantidad de conocimiento que sigue juntándose. Hoy en día, podemos acceder a una enorme biblioteca de textos médicos y de ciencias auxiliares y accesorias en los libros físicos, pero también en los formatos digitales. Estos documentos no se limitan únicamente a los contemporáneos. Se han recuperado una gran cantidad de textos de diversas épocas y debido a los años que pasaron desde su impresión, han perdido los derechos de autor y pueden ser accedidos gratuitamente. El libro que será tratado en este documento fue obtenido gracias a eso. Fue uno de los primeros textos escritos en México, por un mexicano que hacía una recopilación de los conceptos y aplicaciones de la química, para su estudio y su uso en ciencias relacionadas. Se comparará las concepciones del siglo XIX con las del día de hoy.

PRESENTACIÓN

“Introducción al Estudio de la Química” es el libro escrito por Leopoldo Río de la Loza en el año de 1849 incluye varios conceptos y aplicaciones, necesarios para continuar con el estudio de la propia ciencia, o para su uso en otras, llámase, Medicina, Farmacia, Biología, Fisiología, entre otras ciencias de la salud y naturales. Incluso las que no se entran en esta categoría. El conocimiento contenido en este libro es enriquecedor y de provecho. Pero el avance en el estudio de los fenómenos naturales, no solo bajo el ojo de la química, sino también de otras ciencias, como la física y sus ramas, incluso de la biología han obligado a reformar algunas ideas que contenidas en este libro, son obsoletas actualmente.
Aunque puede ser utilizado como un texto para familiarizar al estudiante de Medicina con la Química o para ayudarlo a entender mejor ciertas concepciones, debe ser tomado con escepticismo por la razón expuesta arriba. Su uso debe estar enfocado (aunque no exclusivamente) al carácter histórico. Este libro es breve y conciso, aunque marcando puntos de debate con otros autores de ese tiempo y señalando las acepciones preferidas para ciertos conceptos. Cada idea puede ser revisada en sesiones cortas sin ser algo abrumador.

SOBRE LA OBRA Y EL AUTOR.

Leopoldo Río de la Loza fue un prominente químico mexicano del siglo XIX. Sus aportaciones a las ciencias químicas quedaron registradas en el ámbito internacional (fue el primero en aislar oxígeno, dióxido de carbono y nitrógeno de manera experimental). Su papel en la docencia de México ayudó a difundir el estudio de las ciencias en los primeros años de nuestra nación independiente y particularmente, de los usos de la química en una gran variedad de ciencias. Fue cercano a la Medicina, al ser catedrático de “Química Médica” entre los años de 1843 y 1867 en el entonces Colegio de Medicina. También fue una persona influyente en las cátedras de Farmacia y Agricultura. La primera versión del libro a tratar fue publicada en el año de 1849, y 13 años después, en 1862, su segunda versión, corregida y con mejores explicaciones respecto a la primera. Debido a su participación como docente de Medicina en los años que publicó las dos versiones de su obra, estas contienen una buena cantidad de química que se utiliza en la práctica médica. Los esfuerzos de Río de la Loza por difundir la ciencia en México han quedado registrados en la Historia.

ANÁLISIS DEL TEXTO.

El libro “Introducción al Estudio de la Química” indica los conceptos, aplicaciones, utensilios, aparatos y los procedimientos básicos usados en la química de manera general, sin incluir detalles extensos, esto es, para que pueda ser usado como referente en todas las ciencias. Esto incluye a las ciencias naturales, de la vida y de la salud, dígase Fisiología, Biología y Medicina. Además de ciencias que en un inicio no podrían ser consideradas como relacionadas con los campos mencionados anteriormente, como el Comercio. En este texto el autor hace una afirmación importante: El estudio de la química general, es el estudio de la química médica. La persona que se dedicará a la Medicina deberá dominar los campos de estudios de la química general, esto es, la química orgánica, la inorgánica y de la analítica y la sintética. Esta idea queda expresada por el autor de la siguiente manera:

“Tanto el médico como el agricultor deben adquirir los conocimientos necesarios de la química analítica para desempeñar concienzudamente su profesión” (pag. 2)

LOS CONCEPTOS Y APLICACIONES DE LA QUÍMICA.

Este documento comienza con los conceptos de Química y sus ramas, además de proponer un origen de la palabra. Las ramas que este texto abarca son: la orgánica, la inorgánica (llamada anorgánica por el autor), la analítica, la sintética, la agrícola, la minera y la médica. A ésta última se le considera el mismo tipo que la química general, aunque ligeramente modificada, pues la médica vendría siendo química general con un énfasis en particular por las ramas de la orgánica y la analítica. La importancia que el autor otorga a la química en la Medicina puede ser argumentada como válida en ese tiempo e incluso el día de hoy, hasta cierto punto. En esa época el médico era una persona versátil. Muchos de los procedimientos debían ser dominados por esta persona, hoy en día, mientras que la idea sigue manteniéndose en los programas de estudio, muchas actividades realizadas antiguamente por el médico han sido dejadas en manos de otros profesionales o a aparatos, instrumentos que facilitan una gran cantidad de tareas.

Menciona del análisis, su concepción, que es separar los compuestos de una sustancia para el estudio de cada uno de esos compuestos por separado. En contraste con la síntesis, que es la reunión de los compuestos en uno solo para estudiar las propiedades de cada elemento o compuesto en un todo. Normalmente, la palabra análisis en el lenguaje común es indicador de un estudio detallado de algo… (rae.es), en el mundo de la química el uso de palabra análisis puede tener esa acepción, pero también tener el término asociado de la separación de los compuestos que forman a una sustancia. De esta manera, se puede hablar únicamente de análisis, como la separación y de síntesis, como el origen, omitiendo el estudio ya sea de cada compuesto o de los compuestos como un todo. Hoy en día se utiliza el concepto de síntesis sin estas consideraciones, al menos por parte de los individuos que no reciben una cátedra extensa de química. Finalmente se menciona que el análisis de los cuerpos requiere de medios, agentes y reactivos.

El médico debía conocer los instrumentos, utensilios y aparatos (el autor provee explicación del porqué diferenciar estos tres conceptos), además de los procedimientos y por supuesto, del fundamento teórico de los fenómenos. Enlista una gran cantidad de las operaciones usadas en química, y ofrece explicaciones a cada una. Además de la diferenciación de conceptos en un mismo campo semántico. Por ejemplo: carbonización, incineración, calcinación que son términos relacionados, pero son diferentes por los resultados obtenidos de cada uno y por el aparato, instrumento o agente utilizado para tal fin.

En la siguiente sección del libro se habla de la composición de la materia y de conceptos que ya eran existentes en esos días, como átomo, molécula, elemento, compuesto, mezcla entre otros. Sin embargo y en comparación con el día de hoy, los medios experimentales para conocer la composición de las sustancias hacía que la línea que separaba a cada término fuera en extremo difusa. En repetidas ocasiones, la palabra de compuesto se intercambia con la elemento, así mismo, la de átomo con la de molécula a pesar de que en ambos casos los conceptos son tajantemente diferentes. Se acepta que la materia puede ser divisible casi hasta lo infinito, aunque con la inexistencia de medios para conocer exactamente de está compuesta la materia, se contribuye a hacer aún más difusa la línea que separa cada concepto. Actualmente se conoce que la materia está compuesta por átomos, que estos a su vez están formados por partículas subatómicas, que al manifestar todas sus propiedades y energía al universo observable, hacen el concepto de átomo. Que estos átomos de la misma manera pueden relacionarse uno con otro y formar compuestos, que los compuestos pueden interaccionar con otros compuestos de maneras tan variadas, que hacen la naturaleza como la conocemos. Regresando al átomo y sus partículas subatómicas, que estas a su vez están formadas por partículas elementales, de tres familias: hadrones, leptones y bosones. En los días de Río de la Loza no se conocían esto, algo que contribuía a separar grandemente al químico, al físico o al biólogo. Debido a toda la recopilación de conocimiento y al surgimiento de ramas compartidas una ciencia con otra, como la bioquímica, la biofísica, la físicoquímica, la termoquímica, la química de sistemas macromoleculares y muchas más, lo que separa a cada profesional y “peor” aún a cada ciencia se vuelve cada vez menos claro. Para el autor estas ideas no tenían cabida, por lo que los procedimientos de la química eran, únicos de la química y que alguien como un físico podía sacar poco provecho de ello. No así para los biólogos y otros científicos de la vida y la salud, que entendieron prontamente la importancia del conocimiento químico para su aplicación en su propio campo de estudio. El surgimiento de las diversas teorías atómicas y su unificación con otros conceptos y teorías ha acercado enormemente a las ciencias.

La sección de materia también incluye una parte de cristalografía. Todo lo que se conocía sobre las sustancias se limitaba a lo que se podía estudiar en los instrumentos del tiempo. Este es el caso de la cristalografía, cuyas descripciones se basaban en lo que se observaba de microscopios ópticos, objetos que palidecen a lo que se utiliza hoy en día. Incluso la propia cristalografía evolucionó grandemente respecto al siglo XIX en pocos años. En ese tiempo las descripciones se limitaban a un análisis de las formas geométricas observables en los microscopios de luz. Años después y con el uso de nuevas técnicas como los rayos X, se han llegado a obtener la forma de proteínas y otras macromoléculas. El éxito en el avance de la cristalografía avanzó tanto que permitió el descubrimiento de la forma del ADN, un parteaguas en el estudio de muchas ciencias.

CONCLUSIONES

Introducción al Estudio de la Química, por Leopoldo Río de la Loza sirvió de una buena base teórica para el estudio posterior de las ciencias químicas (muchas fueron emergentes en los años que se publicó esta obra) o para su uso en otras ciencias, como las de la Medicina y de la vida.

La afirmación que el autor hace sobre la importancia de la Química en la Medicina es clara, esta ciencia es absolutamente necesaria para que el médico puede ejercer “concienzudamente” su profesión.

 

Texto obtenido de: http://depa.fquim.unam.mx/SHFQ/docs/introalestudiodelaquimica.pdf

“Lecciones del ciudadano Boyer sobre las enfermedades de los huesos” por Anth. Richerand (1807)


002


BENEMÉRITA UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE PUEBLA.


 


FACULTAD DE MEDICINA.


 


 


 


 


 


 


 


 


HISTORIA Y FILOSOFÍA DE LA MEDICINA.


 


CONGRESO REGIONAL DE HISTORIA Y FILOSOFÍA DE LA MEDICINA
“EL LBRO MÉDICO”
22 Y 23 DE OCTUBRE DE 2015.


 


“Lecciones del ciudadano Boyer sobre las enfermedades de los huesos” por Anth. Richerand (1807)


 


GERALDINE VANESSA REYES NAVARRO.


 


SECCIÓN 003


 


 


 


 


 


LUNES 19 DE OCTUBRE DEL 2015


INTRODUCCIÓN.


 


 


 


 


La importancia del libro médico radica en sus funciones, como lo son: función de información, función de guía, función de estimulación o motivación, función de coordinación, función de racionalización. Todas ellas están estrechamente ligadas al quehacer del médico.
El libro médico consta de una estructura que nos permite un aprendizaje significativo, dentro de la cual encontramos el texto, proposiciones, ilustraciones, ejercicios, ejemplos y elementos indicadores, los cuales nos permitan la extracción de lo esencial, establecimiento de una segmentación, reproducción en forma de respuestas a preguntas, recuento mental, agrupamiento según la unidad de sentido, penetración paulatina en el texto y autocontrol.


 


 


 


 


 


 


 


 


 


 


 


 


 


 


 


RESEÑA.


 


 


El libro “Lecciones del ciudadano Boyer sobre las enfermedades de los huesos” por Anth. Richerand (1807) es un completo texto donde se encuentra mucha información bien organizada sobre lesiones oseas.
El libro se centra de forma detallada en  la clasificación, descripción y exploración de ellas, sobre todo de las fracturas más comunes de huesos. Lo más destacable es la cantidad de información que se aporta, así como la forma tan detalla en la  que se expone.


El libro comienza haciendo un repaso a las cualidades, morfología y funcionamiento de los huesos. Posteriormente explica los pasos para diagnosticar un fractura.


En los demás capítulos se lleva a cabo un repaso de las diferentes fracturas y lesiones más comunes… Para luego continuar de forma exhaustiva con la explicación de la causalidad, exploración, diagnóstico y tratamiento de las mismas. Esto me parece muy útil, ya que en un mismo lugar se puede encontrar toda la información que a veces hay que buscar en más de un libro.


El libro carece por completo de cuadros, dibujos y fotografías que puedan ayudar a representar las pruebas y exploraciones. Todas las explicaciones son muy precisas y estructuradas.


Creo que es un libro muy completo y muy técnico para ésa época, que puedo ser muy socorrido como medio de consulta y repaso, pero que en la actualidad mucha información carece de veracidad o es inadecuada.


 


 


 


 


 


 


 


 


 


 


 


 


ANÁLISIS.


 


 


“De las fracturas en general.


 



Llamase fractura una solucion de continuidad de uno o más huesos, producida por una causa, que ha estirado el tejido más de lo que permite su extensibilidad natural. Yo no digo, como lo hacen los mas de los autores, que es producida por una causa externa, pues aunque es cierto que las mas de las veces son de esta especie. Las causas de las fracturas, también lo es, que estas son producidas por la accion muscular, y entonces por consiguiente su causa es interna.
Tales  son casi siempre las de, la rótula, del olecraneo y del calcañal; pero por un defecto, que es propio de todas las difiniciones, las quales en las ciencias fisicas jamas pueden manifestar exactamente la naturaleza del objeto definido, la que acabo de dar de las fracturas, se aplica igualmente á La herida del hueso. Esta, no obstante se diferencia de aquellas en que ha siido producida por un instrumento cortante, que ha dividido el hueso en su espesura, despues de haber cortado las partes blandas que lo cubrian.” (Richer, 1807, p. 9)


 


 


 


 


Sabemos que una fractura es la solución de continuidad en un hueso, producido por un traumatismo.
Las fracturas se producen por acción de traumas externos o por violentas contracciones musculares; tres causas:


a) Directa: La fractura se produce en el punto de contacto del agente traumático, suele ser transversal.
b) Indirecta: Las más frecuentes; la fractura se produce en un punto distante de donde se aplica la fuerza vulnerante; pueden ser por: torsión, compresión, arrancamiento, etc.
c) Muscular: Por acción de una contracción muscular enérgica, en individuos musculosos o en tratamientos convulsivantes (electroshock).
Debemos investigar:
Antecedente traumático: Existe siempre; su intensidad y caracteres son datos valiosos.  (Huaroto: 2000, p. 73).


En cuanto a su explicación sobre lo que es una fractura, podemos notar que no hay diferenciación entre lo que en la actualidad sabemos que es  lo que la puede causar.


También es muy importante notar la forma en que el autor se expresa, las palabras que usa, e inclusive la ortografía muy diferente del español al que ahora conocemos y manejamos como correcto.
Esto podría causar un grave conflicto a la hora de interpretar las ideas que el autor nos expresa.


 


“Diferencias de las fracturas.



Las fracturas se diferencian entre sí; 1°, con relación al hueso afectado; 2°, al sitio del hueso en que se verifican; 3°, a la dirección que sigue la rotura; 4°, a la posición respectiva de los fragmentos; 5°, finalmente, con respecto a las circunstancias que las acompañan, y las hacen simples, o diversamente complicadas.


Finalmente, las fracturas se pueden complicar con otras enfermedades, ora sea que estas existan antes de la solucion de continuidad del hueso, ora se descubran despues, ora finalmente, que la solucion haya sido tambien la causa determinante. Algunas veces existen en los enfermos que tienen fracturas, vicios particulares en los sólidos y en los líquidos, v. gr. el escorbútico, el escrofuloso, el venereo y el canceroso, y la irritación que produce la fractura, puede dar origen à una calentura aguda, que de ordinario toma el carácter de la enfermedad reinante.


Nada diré de la distincion de fracturas en completas y no completas, por parecerme viciosas.” (Richer, 1807, p. 10)


 


 


 


Los puntos que el autor maneja como diferencias de las fracturas, en la actualidad se utilizan como pasos para la interpretación radiográfica, siendo así los siguientes:


  1. Localización de la fractura: Señalar la localización del trazo de fractura especificando el segmento y el hueso (tercio medio diáfisis de fémur, epífisis proximal de tibia).
  2. Tipo de trazo de fractura: En relación a la etiopatogenia, correspondería a las formas incompleta y completa (fractura en rodete, tallo verde, transversa, espiroidea, etc.)
  3. Desplazamientos: Éstos están siempre referidos por el fragmento distal o externo, pueden ser:
    • Sin desplazamiento: Cuando se mantiene el eje normal del hueso.
    • Lateral parcial: Los ejes longitudinales de ambos fragmentos son paralelos pero no superpuestos y hay contacto entre ellos.
    • Lateral total: Ejes longitudinales de ambos fragmentos son paralelos pero sin contacto.
    • Cabalgamiento: Hay superposición de los fragmentos, pero en forma paralela.
    • Diástasis: Hay separación de los fragmentos en el eje longitudinal.
    • Impactación o penetración: Un fragmento penetra en el otro, generalmente la cortical dura en la metáfisis esponjosa.
    • Rotación o decalage: Cuando el fragmento distal rota sobre su eje.
    • Angular tipo varo: Angulación de concavidad interna.
    • Angular tipo valgo: Angulación de concavidad externa.
    • Angular tipo recurvatum: Angulación de concavidad anterior.
    • Angular tipo antecurvatum: Angulación de concavidad posterior.
  4. Densidad ósea: Muchas veces pasa desapercibida ante la espectacularidad de los desplazamientos; puede existir una disminución de la densidad ósea o RAREFACCIÓN, y si está aumentada, nos referiremos a ESCLEROSIS. (Huaroto: 2000, p. 77).


 


 


Podemos notar las muchas similitudes del autor y lo que en la actualidad se utiliza, así como también el avance e incremento de pasos o características que a lo largo del tiempo se han ido sumando para mejorar su diagnóstico.


 


“Signos de las fracturas


 


Los signos de las fracturas que puede subministrar el raciocinio, siempre son equívocos, y no sirven por si solos para establecer el diagnóstica. Estos signos son el dolor por mas vivo que sea, y la imposibilidad de mover el miembro, pero estos pueden provenir de una simple contusión, de una dislocación, o dé cualquiera otra causa. Los signos sensibles, como la mala conformación, el acortamiento del miembro, y la crepitación o ruido que resulta del ludimiento que exercen las superficies de los fragmentos, sirven por sí solos para conocerla



Quando se encuentra la longitud del miembro enfermo disminuida, es menester antes de asegurar que este acortamiento depende de la sobre posición de los fragmentos, examinar si las extremidades del hueso han abandonado sus cavidades articulares, y saber si el enfermo tiene un miembro mas corto que el otro, ora sea naturalmente, o de resultas de una fractura mal reducida


Pasando los dedos por la parte de los huesos, mas cercana a los tegumentos, se perciben las desigualdades que resultan de la separación de los fragmentos. Este signo se adquiere fácilmente, sobre todo quando el hueso está rodeado de partes blandas que tienen poco grueso, y quando qualquiera punto de su superficie está colocado inmediatamente baxo de la cutis.


Pero uno de los signos mas ciertos es la crepitación o ruido que resulta del ludimiento de las superficies fracturadas, y que todo práctico experimentado distingue facilmente del ruido que produce el enfisema, la infiltracion aquosa, o la falta de la sinovia que humedece las capsulas articulares, y las vaynas de los tendones. Para sentir la crepitacion, unas veces se abraza el miembro con las dos manos, y se le comprime en diversos puntos de su longitud , y de esta suerte se asegura de Ia existencia de las fracturas, apretando de afuera adentro sobre el costado externo de este hueso: otras veces se afianzan con las dos manos los dos fragmentos del hueso roto, y se dirigen las extremidades en un sentidocontrario. Quando el miembro es muy voluminoso, para poderlo manejar cómodamente, sostendrá un ayudante la parte que corresponde al fragmento superior.


Aunque en los mas de les los casos es fácil  conocer una fractura por los signos que acabo de indicar, sin embargo hay algunos en que es dificil asegurar su existencia. Esta dificultad del diagnostico puede provenir de muchas.


Algunas veces está el hueso roto rodeado de masas musculares, que tienen tanto grueso que con dificultad se percibe la solucion de continuidad y no se puede sentir la crepitacion. Quando en un caso semejante, la separacion es poco considerable, como sucede en ciertas fracturas del cuello del fémur, entonces es fácil no conocerla. (Richer, 1807, p. 22)


 


 


 


Los principales signos de una fractura son:


  • Dolor: Constante; si la fractura es indolora se pensará en un transtorno neurológico concomitante (Tabes, sección medular); el dolor es electivo a la presión pues, al presionar a nivel de la fractura, el dolor es más intenso; en las fracturas por trauma directo, la zona está contundida y es dolorosa, aquí es mejor buscar el dolor por presión a distancia.
  • Tumefacción: Aumento de partes blandas a nivel del foco de fractura, debido al proceso inflamatorio como respuesta al traumatismo; puede estar incrementado por el hematoma fracturario; aparece en las primeras horas.
    Impotencia funcional: Está en relación con el dolor y la ruptura de la palanca ósea; en las fracturas incompletas y en las impactadas, la impotencia es mínima.
  • Deformación: Producida generalmente por la desviación de los fragmentos óseos y es incrementada por la tumefacción de partes blandas; hay deformaciones típicas: dorso de tenedor en las fracturas de Colles, etc.
  • Movilidad anormal: Es determinante de fractura; se provoca angulación o desplazamiento en el trayecto de un hueso generalmente largo; hay que examinar con mucho cuidado para no lesionar elementos nobles de la región.
  • Crujido o crepitación: Al examinar, el roce de los fragmentos óseos produce crepitación; no es aconsejable buscarlo.
  • Equímosis: Producida por extravasación sanguínea a nivel del tejido celular subcutáneo, de sangre proveniente del foco de fractura; suele manifestarse tardiamente (4-5 días) y aparece a distancia del foco de fractura; por ejemplo: la equímosis en la cara interna del brazo y lateral del tórax (HENNEQUIN) en la fractura del cuello quirúrgico del húmero. No cofundir con la equímosis por trauma directo que se presenta en las primeras 24 horas, salvo que la fractura esté próxima a piel; por ejemplo la clavícula.
  • Flictenas: Son ampollas de contenido seroso o serohemático, a nivel de la piel; se presenta por compresión y sufrimiento de la piel ante la dificultad de retorno sanguíneo; se dan en zonas en donde la fractura está inmediatamente debajo de piel, como el tobillo y la muñeca.
  • Percepción de un chasquido: A veces, en el momento del trauma, se percibe un chasquido, el cual puede deberse también a una ruptura tendinosa o muscular. (Huaroto: 2000, p. 74).


 


 


Existe notable similitud, aunque una variable importancia en cuanto a los signos más característicos de una fractura, así como la suma de muchos más que el autor no declaró ya que en esos momentos no eran necesarios para el diagnóstico o parecían carecer de importancia.


 


 


 


CONCLUSIÓN.


 


Los médicos como todos los seres humanos requerimos actualizar día a día nuestros conocimientos a fi n de lograr lo mejor de nosotros durante el ejercicio de nuestros deberes y la aplicación de nuestras destrezas.
Debido al desarrollo vertiginoso de la informática se ha vuelto fundamental que el médico busque constantemente los nuevos avances en el área de la medicina que esté aplicando.


Ahora, cada vez es más fácil acceder a la información de nuestro campo médico. El aspecto importante es que debemos saber y reconocer rápidamente cuáles son las vías más rápidas y los mecanismos más efectivos para mantenernos actualizados en lo que realmente necesitamos. La información médica viene creciendo de una manera exponencial, así que hoy en día nuestra dificultad principal no es disponer de fuentes de información sino es cómo lograr obtener lo que realmente nos importa de ese gran cúmulo de información que está disponible.